Xalapa, Ver.- En el marco de su 70 aniversario, directivos de la Facultad de Filosofía de la Universidad Veracruzana (UV) reflexionaron sobre el contexto actual que enfrenta la disciplina, marcado por los desafíos en su reconocimiento social y la disminución de la matrícula a nivel nacional e internacional.
La ceremonia inaugural, realizada en el aula híbrida “Fernando Salmerón Roiz”, estuvo presidida por el director y la secretaría académica de la Facultad, Luis Antonio Romero García y Saraí Villanueva Villa, respectivamente.
Durante el mensaje inaugural, Luis Antonio Romero destacó que –pese a este panorama– organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), subrayan la relevancia de la filosofía para la formación democrática y el pensamiento crítico, y que la propia Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece la necesidad de una formación filosófica en la educación.
Respecto al inicio de actividades conmemorativas –conferencias, mesas de discusión, talleres y presentaciones de libros– dio a conocer que tendrán lugar cada mes y se extenderán a lo largo de un año, con el propósito de reflexionar sobre el presente y el futuro de la filosofía, en el ámbito académico y social.
La primera fue la conferencia “Laureana Wright: filósofa, periodista y feminista mexicana”, impartida por Teresa Rodríguez González, investigadora adscrita al Instituto de Investigaciones Filosóficas (IIF) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Laureana Wright y la emancipación por medio de la educación
En su conferencia, Teresa Rodríguez abordó la figura de Laureana Wright de Kleinhans, escritora, periodista y pensadora mexicana del siglo XIX, quien defendió la igualdad intelectual entre hombres y mujeres y sostuvo que la educación era la vía fundamental para la emancipación femenina.
La investigadora contextualizó el pensamiento de Wright en el periodo del Porfiriato, etapa en la que se consolidó un discurso que asignaba a las mujeres un papel subordinado, centrado en la domesticidad y la obediencia. Frente a ello, Wright argumentó que no existían diferencias morales ni intelectuales que justificaran la desigualdad, sino que ésta era producto de la falta de acceso a la educación.
A través de publicaciones como el semanario Violetas del Anáhuac y de su obra Mujeres Notables Mexicanas, Laureana Wright impulsó una genealogía femenina que buscaba visibilizarlas dentro de la historia nacional, contrarrestando su omisión en los relatos oficiales.
Asimismo, en ensayos como La emancipación de la mujer por medio del estudio y Educación errónea de la mujer y medios prácticos para corregirla, defendió el derecho de las féminas a recibir la misma formación que los varones y a ejercer profesiones más allá del ámbito doméstico.
Rodríguez González explicó que el pensamiento de Wright dialogaba con corrientes del romanticismo social francés y con autores que promovían la igualdad y el progreso mediante la educación; no obstante, destacó que su propuesta estaba claramente enfocada en la realidad mexicana, lo que la convierte en una precursora de las reflexiones filosóficas sobre educación y feminismo que se desarrollarían en el Siglo XX.
La conferencista subrayó que la obra de Wright no solo tuvo un carácter literario y periodístico, también filosófico, al plantear argumentos sistemáticos sobre igualdad, justicia y formación intelectual femenina, y su trabajo constituye un ejercicio racional que busca modelar una sociedad en la que las mujeres participen plenamente en la vida pública y profesional.
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