viernes, 27 de febrero de 2026

Laman a preservar las lenguas originarias


Ixtaczoquitlán, Ver.– En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Lengua Materna, el Centro Universitario para las Artes, la Ciencia y la Cultura (CUACC) y la Universidad Veracruzana Intercultural (UV-Intercultural), sede Grandes Montañas, realizaron una serie de actividades teniendo como escenario la Unidad de Servicios Bibliotecarios y de Información (USBI) Ixtaczoquitlán. 

La presentación corrió a cargo de Ángel Bustamante Torres, coordinador del CUACC, quien enfatizó la trascendencia de esta fecha como un espacio para reconocer la diversidad lingüística y cultural que define a México. Subrayó que cada lengua no es simplemente un código de comunicación, sino una cosmovisión única que debe ser valorada y protegida.  

Asimismo, exhortó a las y los asistentes a comprender el multilingüismo como una riqueza compartida que fortalece nuestra identidad nacional. 

Por su parte, el coordinador de la UV-Intercultural, sede Grandes Montañas, Malaquías Sánchez Rosales, reconoció la urgencia de transitar de una visión folclórica de las lenguas hacia una perspectiva de derechos plenos y revitalización activa, aseverando que, en regiones con una presencia indígena tan profunda como la zona de las Grandes Montañas, el náhuatl no es solo un vestigio del pasado, sino el eje de la identidad y la resistencia cultural de sus habitantes. 

En este sentido, destacó que la universidad debe ser un espacio donde estas lenguas recuperen su prestigio social, integrándose no solo en el ámbito familiar, sino también en los procesos de educación superior y en la vida pública.

La lengua es un organismo vivo que se nutre de la identidad y la cosmovisión de los pueblos 

La conferencia magistral estuvo a cargo de Emelia Reyna Sánchez, responsable del Taller Libre de Artes y coordinadora de la Licenciatura en Enseñanza de las Artes en la región Poza Rica-Tuxpan, quien destacó la importancia de repensar la enseñanza y preservación de las lenguas originarias a través de un vínculo indisoluble con el arte y la vida comunitaria.  

Tomando como referente central el modelo del Centro de las Artes Indígenas en el estado de Veracruz -institución reconocida por la UNESCO como una de las mejores prácticas de salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial-, la especialista subrayó que la lengua no es un sistema de reglas aislado, sino un organismo vivo que se nutre de la identidad y la cosmovisión de los pueblos. 

Uno de los pilares de esta propuesta es la enseñanza de las lenguas a través de las expresiones artísticas, rompiendo con los esquemas rígidos de la educación convencional.  

Reyna Sánchez explicó que, en contextos como el del pueblo totonaca, lo que desde una visión occidental se denomina simplemente “música”, representa, en realidad, un conjunto de “prácticas sonoras” que acompañan de manera integral la vida comunitaria.  

En este sentido, el aprendizaje no ocurre exclusivamente en un aula, sino que se da de forma empírica y basada en la práctica constante, donde la observación y la participación activa son herramientas fundamentales para que las nuevas generaciones se apropien de su herencia lingüística y cultural.

Destacó que, esta metodología implica, a menudo, un choque cultural para quienes provienen de sistemas educativos tradicionales, pues se fundamenta en procesos de diálogo comunitario que pueden extenderse durante años. 

 “Para la cultura totonaca, el diálogo es una práctica esencial para la concreción de ideas y la toma de decisiones, dinámica que también se refleja en la tradición musical y en la transmisión de saberes orales”. Ejemplo de ello es la persistencia de mitos y relatos que no solo explican el origen del canto y el arte, sino que transmiten valores éticos fundamentales sobre el valor de las personas y el respeto a la naturaleza. 

Finalmente, la académica resaltó que la lengua materna está profundamente ligada a la espiritualidad y al rito, “la realización de ceremonias de ofrenda y la petición de permiso ante las deidades, demuestran que preservar una lengua implica también mantener vivos los rituales que le dan sentido”.  

Así, la propuesta de Reyna Sánchez invita a concebir la lengua materna no como un objeto de estudio, sino como una práctica sonora y comunitaria que garantiza la continuidad de la identidad de los pueblos originarios de Veracruz. 

En este sentido -como parte del programa de actividades-, se realizó la presentación musical de los participantes del Taller de Iniciación Musical Infantil y Juvenil, perteneciente al Centro de las Artes Indígenas, donde se imparten clases de solfeo, apreciación musical, flauta dulce, ejecución instrumental, práctica orquestal y coral. 

La actuación de la orquesta estuvo conformada, principalmente, por obras escritas en tutunakú, con arreglos realizados específicamente para esta agrupación a cargo de la maestra Emelia Reyna. 

Para finalizar la jornada, la UV-Intercultural, sede Grandes Montañas, realizó el conversatorio “Experiencias de estudiantes nahuas en su trayectoria escolar”, donde las y los participantes compartieron sus vivencias y los retos enfrentados durante su tránsito por los distintos niveles educativos.
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